Cuando el móvil se convierte en tu propio entrenador de juego

Sara Guerra

¿Tú también eres de los que se levanta por la mañana y lo primero que hace es echar un vistazo al teléfono móvil? Bienvenido al club, porque en España el porcentaje de personas que hacen exactamente eso tanto al principio del día al despertarse como al final del mismo antes de dormir alcanza más del 60%. El estudio de la asociación ditrendia sobre el uso del móvil en 2020 en nuestro país así lo indica, y las sensaciones en la calle también son las mismas. Tras más de un año en el que nuestra vida social se ha visto muy limitada, los números se disparan.

No solo los del móvil, también los del mundo del entretenimiento. El mundillo del juego online viene creciendo en torno a un 20% en el último año y cada vez son más las personas que lo practican a través del móvil. Es una de las grandes tendencias que se ha destapado durante la crisis sanitaria, junto al aumento de servicios de entrenamiento. Las apps de bienestar y salud aumentaron un 40%, según un informe de la plataforma App Annie. Y es que es aprender a entrenar y a jugar a través de estas herramientas es algo muy sencillo. Que se lo digan si no al poker online, que aumentó considerablemente también el número de usuarios.

Para un juego que es denominado como deporte mental en algunos países, el contar con esta clase de servicios es una gran noticia. Aunque no siempre llueva a gusto de todos. Porque el hecho de que los usuarios puedan aprender de una manera tan sencilla y sin tener que gastar demasiado tiempo y dinero en ello, no hace sino perjudicar la presencia de un nuevo fenómeno emergente: el coach de poker. Una figura que está cogiendo mucha popularidad entre los nuevos jugadores con previsiones de llegar a ser profesionales y que podría verse amenazada con el avance del contenido disponible en pequeñas pantallas y dispositivos móviles.

El coach de poker trabaja como un entrenador personal, tratando de ayudar al jugador en la mejora de su estrategia e incidiendo de manera positiva en su preparación a nivel mental y psicológica. Una alternativa a las escuelas de poker que también han ido creciendo y desarrollándose en la última década, alojando a jugadores que ansían con llegar a ser verdaderos profesionales del juego y de los naipes. Jugadores que ven como el abanico de opciones para sus entrenamientos incrementa, hasta el punto de tener que desechar alguna de las opciones en ciertos casos. Esa podría ser la del coach.

El rendimiento de las apps

Al igual que para poder realizar ejercicio diario y mantenerse en forma, los usuarios que tengan el poker como su afición, ocupación o profesión también encuentran en el mercado aplicaciones preparadas para entrenar la forma de juego y no perder ritmo, incluso en los momentos en los que se realicen parones para desconectar la mente, o en los que no sea posible jugar, como ha podido ocurrir en el confinamiento.

A nivel tecnológico se han creado varias apps con las que es posible entrenar y aprender poco a poco. Casinos y plataformas de poker online también tienen sus propios servicios, en los que destinan una ligera parte a tratar de ayudar al usuario en su día a día, pero este no es su último fin. El de Poker Fighter o Poker Clock sí es el de instruir al usuario y darle las nociones necesarias para saber como reaccionar en cada jugada de una partida, que al final es la base del entrenamiento.

entrenador

Esta es una de las finalidades del coach de poker y que quedaría sustituida gracias a estas herramientas. En el caso de Poker Fighter, por ejemplo, tras cada movimiento que se realice se despliega una ventana con una explicación sobre si esta es una buena decisión o no. Como podemos entender las buenas decisiones en poker son bastante relativas en según qué situaciones, puesto que este juego no es matemático. Pero sí que hay unas bases que todos los usuarios entienden, por lo que a aquellos que sean principiantes les va a venir muy bien un servicio así.

En el caso de Poker Clock, hablamos de una app capaz de establecer los niveles de ciegas e irlos subiendo progresivamente, como ocurriría en un torneo online o en cualquier mesa de un circuito profesional de poker en vivo. De esa manera, el jugador se acostumbra a los tiempos de una partida básica, si bien los tiempos se pueden ajustar y establecer diferentes niveles.

En el caso del entrenamiento mental, quizá es en el que esta clase de apps todavía no ha podido avanzar, y es el mercado donde preparadores de poker y escuelas todavía pueden dominar por encima de la tecnología. Herramientas de soporte psicológico para este de entrenamiento escasean y las que existen están controladas precisamente por los preparadores de los que hablamos. Pero lo que parece irremediable es que la enseñanza y tutoría de estos entrenamientos tendrán que acabar adaptándose también a las pequeñas pantallas para poder sobrevivir.

En España, cualquiera puede conseguir una buena preparación en un deporte como el poker tan solo utilizando su smartphone mientras se sigan implementando apps de este tipo.