Minecraft lleva más de 15 años entre nosotros y, aun así, llega al cambio de año con ese aire de juego “siempre vivo” que pocos títulos pueden sostener sin agotarse por el camino. A las puertas de 2026, Mojang Studios ha mirado atrás para repasar un 2025 cargado de actualizaciones, eventos y números descomunales, de esos que solo salen cuando una comunidad se toma en serio… incluso lo que es claramente una broma interna. Y, ya que estamos en modo celebración, también hay un regalo para los jugadores de Minecraft: Bedrock Edition: un objeto gratuito para el Creador de Personaje, el Inflatable Chicken Suit, disponible para quien entre ahora mismo al vestidor.
Si has llegado hasta aquí buscando qué ha cambiado en Minecraft durante 2025, qué hitos ha logrado la comunidad y qué se ha insinuado para 2026, la foto general es bastante clara: el juego no está desacelerando. De hecho, Mojang ha combinado un calendario de actualizaciones muy activo con dos eventos de Minecraft Live, un salto a la gran pantalla y varios ajustes que afectarán a cómo se construye el futuro del juego, especialmente para quienes viven pegados al ecosistema de mods.
Las cifras más surrealistas de la comunidad en 2025
Mojang ha compartido estadísticas de fin de año, pero con un enfoque menos “informe corporativo” y más “mirad lo que habéis hecho en vuestros mundos”. En lugar de centrarse en datos clásicos como ventas acumuladas o jugadores activos mensuales, el resumen se va a lo concreto: acciones dentro del juego que, cuando se suman a escala global, acaban pareciendo ciencia ficción… aunque aquí la ciencia sea de bloques.
El protagonista inesperado es el gólem de cobre, una criatura añadida durante 2025 y que, por lo que reflejan las cifras, ha caído en gracia de forma masiva. Según el recuento compartido, la comunidad ha generado casi mil millones de estos gólems, un número que dice bastante de lo rápido que un “mob útil y simpático” puede convertirse en un imprescindible en construcciones, granjas o simplemente en decoración con personalidad propia.

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Otro bloque de datos pone el foco en el movimiento y la exploración, que es donde Minecraft suele sacar músculo cuando se acumulan partidas, servidores y sesiones infinitas. En 2025 se domesticaron más de 270 millones de monturas y, en conjunto, los jugadores recorrieron más de 335.000 millones de bloques. ¿Te imaginas el mapa resultante si pudiéramos ver esa ruta en un minimapa global, como si esto fuera una app de fitness? Mejor no, que la comparación con el “cuenta pasos” de turno sería inevitable.
Entre lo más curioso está el dato sobre las sillas de montar. Aunque Minecraft incorporó la posibilidad de fabricarlas, solo se hizo 16 millones de veces en todo el año, lo que sugiere que la mayoría sigue tirando del método tradicional: encontrarlas en cofres de tesoro y botín. Es un detalle pequeño, pero encaja con cómo juega mucha gente: incluso cuando se añade una vía más directa, el “loot” sigue teniendo ese magnetismo que convierte cada cofre en una promesa.
Un año de actualizaciones: de Overworld a los cielos
Más allá de las cifras, 2025 fue un año especialmente movido en contenido, con varias actualizaciones que tocaron diferentes capas del juego. Mojang celebró dos eventos de Minecraft Live, uno en marzo y otro en septiembre, que sirvieron para estructurar el calendario de anuncios y dar visibilidad a lo que iba llegando. En el Minecraft Live de marzo se presentaron las tres primeras actualizaciones del año y también se habló de A Minecraft Movie, dejando claro que Minecraft no solo vive dentro del launcher.
En cuanto a contenido jugable, el año arrancó con Spring to Life, una actualización pensada para que el Overworld se sintiera más diverso, además de incluir mejoras de calidad de vida. Es el tipo de cambio que, sin transformar por completo tu forma de jugar, sí afecta a esa sensación de mundo “más vivo” que se nota con el paso de las horas, sobre todo cuando alternas exploración y construcción.
Después llegó un lanzamiento doble con Vibrant Visuals y Chase the Skies. La primera se centró en actualizar los gráficos icónicos de Minecraft, un movimiento que muchos esperaban desde hace tiempo porque el estilo visual del juego es parte de su identidad, pero también es un terreno delicado: cambiar demasiado sería como retocar un pixel art legendario. La segunda, Chase the Skies, añadió la posibilidad de volar con amigos sobre ghasts felices, un giro bastante particular que amplía la manera de desplazarse y de vivir aventuras en grupo, especialmente en servidores donde la movilidad se convierte en “meta” más pronto que tarde.
En septiembre, Minecraft Live volvió con una nueva tanda de anuncios y, entre ellos, el que el propio repaso destaca como uno de los puntos fuertes del año: The Copper Age, considerado en ese balance como la mejor actualización de 2025. Y para cerrar el año llegó Mounts of Mayhem, la actualización final, que incorporó nuevos mobs y también un arma completamente nueva. No se entra en detalles finos de cada elemento, pero el mensaje es claro: 2025 no fue un año de relleno, sino uno de iteración constante, con añadidos que impactan tanto en estética como en movilidad y combate.

Más allá del juego: cine, móvil y cambios para modders
Una de las piezas más llamativas del año fue el salto de Minecraft al cine. A Minecraft Movie llegó en 2025 y, según el repaso, rompió algunos récords. Además, Mojang dejó caer que habrá secuela en 2027, reforzando la idea de que la franquicia ya funciona en varias pantallas a la vez, como tantas propiedades transmedia actuales, aunque pocas con un ADN tan reconocible.
También hubo un anuncio de colaboración con King (los responsables de Candy Crush) para desarrollar Minecraft Blast, un juego para móviles aún por llegar. No se detallan mecánicas ni fecha, así que, de momento, toca quedarse con el titular: Minecraft seguirá expandiéndose en formato móvil más allá de su juego principal, algo coherente con el tamaño de su audiencia.
Mirando a 2026, hay dos cambios mencionados que interesan especialmente a la comunidad más técnica. Por un lado, se habla de la eliminación de la ofuscación de código para facilitar el trabajo de los modders. Por otro, habrá un cambio en la forma en que funcionan los números de versión. Son ajustes que no hacen ruido en un tráiler, pero pueden alterar bastante la vida diaria de quienes crean contenido, mantienen mods o gestionan servidores, y eso, en Minecraft, suele traducirse en ecos a largo plazo.
Para rematar, Mojang recuerda que Minecraft está rebajado en todas las plataformas durante la primera semana de 2026. Si alguien estaba esperando el momento de entrar (o de convencer a ese amigo que siempre dice “ya lo probaré”), es el típico empujón estacional. Y, viendo el ritmo de 2025, la pregunta cae por su propio peso: ¿de verdad parece un juego que vaya a bajar el listón en 2026?

