Si sueles trabajar con informes, apuntes o documentos largos en Microsoft Word, hay un gesto cotidiano que se repite más de lo que parece: convertir un texto en un hipervínculo. Hasta ahora, lo típico era tirar del menú contextual, abrir el cuadro de enlace o recurrir a los atajos Ctrl+K y Cmd+K, que son más ágiles pero siguen rompiendo un poco el ritmo. Microsoft acaba de empezar a desplegar un cambio pequeño en apariencia, pero con un impacto muy real en el día a día: ahora puedes crear un enlace pegando la URL directamente sobre el texto seleccionado.
La idea es tan simple que sorprende que no haya llegado antes a Word, sobre todo si vienes de herramientas donde esto es lo normal, como Slack o Discord. Pero precisamente por eso encaja tan bien: menos pasos, menos ventanas, menos fricción, y tú sigues escribiendo como si nada. ¿No era ese el tipo de “mejora invisible” que siempre se agradece cuando estás en plena concentración?
Cómo funciona el nuevo pegado de enlaces en Word
El comportamiento es directo: copias la URL que quieras usar (desde el navegador o el portapapeles), luego seleccionas en tu documento la palabra o frase que quieres convertir en enlace y, con ese texto resaltado, simplemente pegas la URL. Word reconoce que lo pegado es un enlace y lo aplica al texto seleccionado automáticamente, sin sustituirlo por la dirección ni obligarte a abrir diálogos.
En la práctica, esto convierte el enlace en un gesto de una sola acción, muy parecido a lo que ya se siente natural en apps de mensajería o colaboración, donde pegar una URL sobre un texto marcado es casi instintivo. La diferencia aquí es que estamos hablando de Word, con todo lo que eso implica: documentos extensos, redacción sostenida y edición fina. Cuando estás enlazando referencias, fuentes o recursos de forma constante, cada interrupción suma, y este cambio va justo a recortar ese “microtiempo” que termina acumulándose.
Microsoft lo plantea como una mejora centrada en mantener el flujo de escritura. La responsable de producto del equipo de Word, Jenny Ye, lo resume con una idea clara: las tareas de todos los días, como añadir hipervínculos, deberían sentirse casi sin esfuerzo. Es una filosofía que suena obvia, pero en un editor que lleva años viviendo de atajos y ventanas emergentes, se nota cuando una parte del proceso se vuelve realmente fluida.

Disponibilidad: Word en la web primero, y versiones concretas en escritorio
Como suele ocurrir con este tipo de novedades, el despliegue no llega a todos a la vez. Word para la web es el primer sitio donde ya debería estar disponible, así que si trabajas desde el navegador, lo normal es que puedas usarlo desde ya.
En el caso de la aplicación de escritorio, Microsoft lo limita a versiones específicas. Para Word en Windows, necesitas Version 2511 o Build 19530.20006 (o superior). Si usas Word en Mac, el requisito es Version 16.104 o Build 25120915 (o superior). Es decir: si lo pruebas y no aparece, no es que estés haciendo algo mal, probablemente te falte la compilación adecuada.
Además, quienes formen parte del programa Microsoft 365 Insider deberían ir viendo antes estas actualizaciones a medida que se liberan por canales. Esto encaja con la estrategia habitual de Microsoft: primero llega a web, luego aterriza en Insider y, después, se consolida en el resto de usuarios cuando el despliegue se completa.
Si quieres revisar el anuncio y los detalles directamente desde Microsoft, aquí tienes el anuncio oficial de Microsoft sobre añadir enlaces más rápido en Word, donde se explica el enfoque y el estado del lanzamiento.
Por qué este cambio importa más de lo que parece
La gracia de esta novedad no es solo que sea más rápida que el menú contextual o incluso que el atajo de teclado, sino que elimina una decisión: ya no tienes que pensar si abres el cuadro de diálogo, si usas Ctrl+K, si haces clic derecho o si vas a la cinta. Seleccionas texto y pegas, fin. Ese tipo de simplificación es muy de “calidad de vida”, como cuando una app te deja hacer lo que querías hacer desde el primer intento sin pedirte confirmaciones innecesarias (sí, estamos hablando de ti, cuadro de diálogo).
En documentos largos, romper el ritmo para navegar por menús es una pequeña desconexión mental que se repite, especialmente si estás citando fuentes, enlazando recursos internos o preparando un texto con referencias. Microsoft apunta precisamente a eso: mantenerte en el “modo redacción” sin obligarte a saltar a una interfaz secundaria. Es una mejora discreta, pero muy alineada con cómo trabajamos hoy, alternando entre navegador, notas y documento principal.
Y aunque el atajo Ctrl+K o Cmd+K sigue estando ahí para quien lo tenga interiorizado, el nuevo método es más natural para usuarios que viven entre pestañas, copian URLs constantemente y prefieren que Word se comporte como el resto de herramientas modernas. En un mundo donde hasta un editor en línea te permite enlazar casi sin pensar, era cuestión de tiempo que Word se pusiera al día.

