HP EliteBoard G1a

HP EliteBoard G1a: el PC en un teclado con IA

User avatar placeholder
Escrito por Edu Diaz

enero 8, 2026

Si lo que buscas es entender qué propone HP con su nuevo EliteBoard G1a Next Gen AI PC y por qué está dando que hablar en CES 2026, la idea se resume en algo tan simple como poco habitual hoy: un PC de escritorio completo integrado dentro de un teclado. El enfoque no va de nostalgia tipo Commodore 64 (aunque a más de uno le tocará la fibra geek), sino de resolver un problema muy actual en empresas y equipos híbridos: montar puestos de trabajo flexibles, fáciles de mover y con potencia suficiente para el día a día, sin arrastrar torres, docks y cables como si estuviéramos en 2010.

HP lo plantea como una reinvención del escritorio, apoyándose en una realidad que refleja su propio Work Relationship Index: solo el 44% de los trabajadores cree que la tecnología encaja con su forma de trabajar. En un contexto donde el trabajo salta de salas, escritorios compartidos y entornos multi-equipo, el EliteBoard G1a pretende ser ese “módulo” que llevas contigo, conectas a la pantalla que toque y sigues, con un formato ultracompacto y orientado a TI.

Además, HP acompaña este lanzamiento con un monitor pensado para convertirse en el centro visual del puesto: el HP Series 7 Pro 4K Monitor, que presume de tecnologías de panel y conectividad para flujos profesionales. La combinación, sobre el papel, tiene sentido: un PC que viaja y una pantalla que fija el espacio.

HP EliteBoard G1a

Un PC Copilot+ camuflado en un teclado ultracompacto

El gran gancho del EliteBoard G1a es su formato: parece un teclado de escritorio “normal”, pero dentro lleva el hardware de un Copilot+ PC. HP lo describe como su AI PC más pequeño y ligero para escritorio, con un perfil de 12 mm y un peso de 750 g, muy por debajo de lo que solemos asociar a un portátil tradicional. El objetivo es recuperar una mesa limpia y modular: tú aportas la pantalla y el ratón, y el equipo se adapta al espacio en lugar de obligarte a “montar” un puesto fijo.

A nivel de plataforma, HP lo equipa con AMD Ryzen AI 300 Series, y se puede configurar con Ryzen 5 o Ryzen 7 junto con gráficos integrados Radeon 800. En memoria y almacenamiento, el planteamiento es claramente de oficina con margen: hasta 64 GB de RAM y hasta 2 TB de SSD NVMe. No es el tipo de ficha técnica que se compra para renderizar a lo bestia, pero sí la que permite abrir decenas de pestañas, mantener apps corporativas a la vez y moverse con soltura en el terreno “productividad”.

HP EliteBoard G1a

Donde entra el discurso de “AI PC” es en la NPU: HP habla de más de 50 TOPS para acelerar cargas de trabajo de IA local, una cifra alineada con la categoría que se está empujando en Windows. La idea es que tareas asistidas por IA se sientan ágiles y no dependan siempre de la nube, algo especialmente atractivo en entornos corporativos donde la latencia, la privacidad o el cumplimiento importan. Y sí, también hay un guiño implícito para quien lleva años oyendo promesas de “el PC del futuro”: esta vez viene escondido en el periférico más cotidiano del escritorio.

HP también integra micrófonos duales y altavoces en el propio teclado, y menciona funciones como HP Smart Sense y la gestión automática de estados de AMD (Auto State Management) para ajustar rendimiento, refrigeración y, si se opta por ello, optimización con una batería integrada opcional. Esa batería, precisamente, encaja con la filosofía de movilidad: poder cambiar de sala o de mesa sin depender constantemente de enchufes.

Experiencia real: promesa modular… y el reto de los cables

Más allá del concepto, lo interesante es cómo se traduce en uso. Un primer contacto con un prototipo del EliteBoard deja clara una cosa: el formato es convincente cuando arranca y funciona, porque impresiona ver un Windows completo saliendo “de un teclado”, pero sufre si el ecosistema de conexión no está bien pensado en la práctica.

En esa prueba se señala un detalle importante: el equipo contaba con dos puertos USB-C en la parte trasera, y eso complicó la puesta en marcha al tener que gestionar a la vez alimentación y salida de vídeo. La solución pasó por usar hubs USB-C, incluyendo uno de carga y otro con HDMI para conectar el monitor. El resultado, en vez de un escritorio limpio, terminó siendo un pequeño festival de cables, justo lo contrario de lo que muchos esperarían de un “teclado PC”. ¿Es un problema del producto final o de una unidad temprana? No queda del todo claro, pero es el tipo de fricción que puede marcar la diferencia en adopción masiva.

Una vez superado el arranque, la percepción mejora: el dispositivo se siente utilizable y, en rendimiento, se comporta como un portátil de entrada, suficiente para su papel principal, que no es glamuroso pero sí realista: ser un ordenador de oficina. En esa sesión se pudieron abrir varias ventanas del navegador con pestañas, editar algunas fotos y ejecutar juegos ligeros como Vampire Survivors. También se menciona un punto clave para un producto así: escribir en él resulta agradable, algo que suena obvio pero que en formatos “todo en uno” no siempre se cumple.

Mirado con ojos de administración de sistemas, el atractivo es fácil de entender: desplegar “teclados con PC” en lugar de torres pesadas recuerda a un sueño logístico para soporte, inventario y mantenimiento. Y si alguien se pregunta si esto es una rareza pasajera, vale la pena recordar que la industria ya experimentó con ideas similares (desde la fiebre UMPC hasta periféricos con ambiciones de ordenador), solo que el mercado se fue por el camino de poner el hardware detrás de una pantalla. ¿Estará volviendo el péndulo, o es un experimento bien ejecutado para un nicho? HP, de hecho, lo plantea como un test de respuesta del público, aunque su enfoque inicial es claramente comercial.

Monitor HP Series 7 Pro 4K: el socio natural del EliteBoard

HP no se limita a presentar el teclado-PC: también enseña un monitor que encaja con la idea de escritorio moderno como “hub” multi-dispositivo. El HP Series 7 Pro 4K Monitor se orienta a usuarios profesionales que necesitan fidelidad visual y conexiones limpias, y aquí HP apunta alto con dos claves: panel y conectividad.

En imagen, se apoya en rendimiento IPS Black y en tecnología Neo:LED en 4K, destacando además la calibración de color de fábrica y la posibilidad de usar perfiles de color personalizados. Traducido: pretende ser una pantalla consistente para creación y colaboración, donde lo que ves tiene un grado de control más cercano a lo que demandan flujos profesionales que a un monitor genérico de oficina.

En conexiones, la estrella es Thunderbolt 4 con hasta 140 W de entrega de energía y 40 Gbps, buscando ese escenario de un solo cable para vídeo, datos y carga. Si el EliteBoard apuesta por moverse y conectarse a cualquier pantalla, un monitor con esta filosofía puede ser el complemento lógico en mesas fijas, salas de edición o puestos donde se quiere minimizar el lío de adaptadores.

Sobre disponibilidad, HP sitúa tanto el EliteBoard G1a como el Series 7 Pro 4K en marzo a través de HP.com, y deja el precio para más adelante. Hasta entonces, lo que queda es el concepto: un escritorio que se “recompone” según el día, con un PC que cabe donde siempre ha estado el teclado… que, pensándolo bien, es un lugar bastante estratégico para esconder un ordenador.

Image placeholder
Edu Diaz

Cofundador de Actualapp y apasionado de la innovación tecnológica. Licenciado en historia y programador de profesión, combina el rigor académico con el entusiasmo por las últimas tendencias tecnológicas. Desde hace más de diez años, soy redactor de blogs de tecnología y mi objetivo es ofrecer contenido relevante y actualizado sobre todo este mundo, con un enfoque claro y accesible para todos los lectores. Además de mi pasión por la tecnología, disfruto de las series de televisión y me encanta compartir mis opiniones y recomendaciones. Y, por supuesto, tengo opiniones firmes sobre la pizza: definitivamente, sin piña. Únete a mí en este viaje para explorar el fascinante mundo de la tecnología y sus múltiples aplicaciones en nuestra vida cotidiana.