Si eres de los que llevan el iPhone a todas partes —sí, incluso a la orilla de la playa o al mountain bike del fin de semana—, saber hasta qué punto resiste el agua no es un detalle menor, es información clave para tu tranquilidad. ¿Hasta dónde aguanta tu iPhone bajo el agua y durante cuánto tiempo? Aquí te dejamos una guía clara por modelos, con una explicación sencilla de las certificaciones IP y con consejos prácticos para evitar sustos innecesarios. De hecho, la misma lógica de estanqueidad que ves en smartwatches o en cámaras de acción tipo GoPro también se aplica a los móviles, solo que con matices importantes.

¿Qué iPhones resisten el agua y hasta qué punto?

Desde la generación del iPhone 7, Apple equipa sus móviles con resistencia al agua bajo estándares IP. Eso significa que, dentro de unos límites concretos de profundidad y duración, el dispositivo puede soportar inmersión accidental o salpicaduras. La regla general es sencilla: cuanto más reciente es el modelo, mejor preparado está frente al agua.

  • iPhone 16, iPhone 15, iPhone 14, iPhone 13 e iPhone 12: cuentan con certificación IP68 y aguantan inmersiones de hasta 30 minutos a una profundidad de 6 metros.
  • iPhone 11 Pro y iPhone 11 Pro Max: también IP68, con resistencia de hasta 30 minutos a 4 metros.
  • iPhone 11 y iPhone Xs: IP68 con un margen de hasta 30 minutos a 2 metros.
  • iPhone SE (2022 y 2020), iPhone Xr, iPhone X, iPhone 8 y iPhone 7: aquí hablamos de IP67, con resistencia a inmersión de hasta 30 minutos a 1 metro.
  • iPhone 6 y anteriores: no tienen resistencia al agua.

Como ves, los iPhone más modernos amplían el margen de profundidad manteniendo el mismo tiempo máximo de exposición. Aun así, conviene recordar que la resistencia no es una invitación a usar el teléfono como si fuera un accesorio acuático, sino un plus de seguridad frente a imprevistos.

IP67 vs IP68: así se lee la certificación

La protección frente a polvo y agua se resume en el código IP (Ingress Protection). Tras las letras IP vienen dos números: el primero indica el grado de protección contra polvo y partículas (con el 6 como valor superior en esta escala), mientras que el segundo refleja la resistencia al agua, donde una cifra más alta implica mayor tolerancia a la inmersión.

Con esto en mente, IP67 significa que el dispositivo puede sumergirse hasta 1 metro durante 30 minutos, mientras que IP68 asegura el mismo tiempo de exposición, pero a 2 metros o más, según especifique el fabricante para cada modelo. En el caso de los iPhone, eso se traduce en límites que oscilan entre 2, 4 y 6 metros según la generación. En el panorama actual, IP68 es el valor más alto que verás en esta familia.

Este estándar es el mismo que te encontrarás en otros gadgets que viven situaciones exigentes, como altavoces Bluetooth «todoterreno» o pulseras deportivas, aunque cada categoría de producto afina la certificación a su realidad de uso. Por eso, aunque la etiqueta IP sea común, los límites concretos —profundidad y tiempo— pueden variar entre modelos y fabricantes.

iphone resistente al agua

Cómo prevenir daños y qué hacer si se moja

La mejor reparación es la que no hace falta. Si vas a practicar deportes acuáticos, salir en bici por barro o estar en entornos donde las salpicaduras son inevitables, lo más prudente es añadir una barrera extra. Dos aliados clásicos: una bolsa impermeable con cierre estanco o una carcasa específica «waterproof». Además de impedir la entrada de agua, muchas fundas de este tipo suman protección contra caídas y golpes, algo que siempre se agradece cuando la aventura se pone intensa.

¿Y si el accidente ya ocurrió? Si el iPhone ha tenido contacto con agua, actúa con rapidez y método:

  • Sécalo cuanto antes con un paño que no suelte pelusa, sin frotar en exceso.
  • Antes de encenderlo, asegúrate de que está totalmente seco. La paciencia aquí es tu mejor amiga.
  • Revisa el puerto de carga (Lightning en muchos modelos) y el conector de auriculares minijack en los iPhone que aún lo lleven. Si ves humedad, deja que se evapore.
  • Si tras el secado no responde o muestra comportamientos extraños, lo mejor es que lo revise un servicio técnico cualificado.

Recuerda que la certificación IP se mide en condiciones controladas y con dispositivos en perfecto estado, por lo que el desgaste normal, los golpes o el uso con suciedad pueden reducir la protección real con el paso del tiempo. En otras palabras, la resistencia está ahí para salvarte de un descuido, no para convertir el móvil en equipo de buceo. Además, como ocurre con cualquier estándar tecnológico, es una guía útil para comparar modelos y tomar decisiones informadas, pero no sustituye al cuidado básico del dispositivo.

En resumen, si conoces el límite de tu iPhone —IP67 o IP68 y la profundidad concreta por modelo— y añades un par de buenas prácticas, podrás disfrutar de tus escapadas sin sobresaltos. Porque sí, es fantástico que el teléfono sea más duro de lo que parece, pero es aún mejor cuando no tiene que demostrarlo.

Edu Diaz
Edu Diaz

Cofundador de Actualapp y apasionado de la innovación tecnológica. Licenciado en historia y programador de profesión, combino el rigor académico con el entusiasmo por las últimas tendencias tecnológicas. Desde hace más de diez años, soy redactor de blogs de tecnología y mi objetivo es ofrecer contenido relevante y actualizado sobre todo este mundo, con un enfoque claro y accesible para todos los lectores. Además de mi pasión por la tecnología, disfruto de las series de televisión y me encanta compartir mis opiniones y recomendaciones. Y, por supuesto, tengo opiniones firmes sobre la pizza: definitivamente, sin piña. Únete a mí en este viaje para explorar el fascinante mundo de la tecnología y sus múltiples aplicaciones en nuestra vida cotidiana.