Si has llegado hasta aquí, probablemente buscas dos cosas muy concretas: cambiar la imagen de la pantalla de bloqueo en Windows 11 y, ya que estás, entender qué se puede (y qué no) hacer con los widgets de esa misma pantalla. La buena noticia es que personalizar el fondo es bastante directo; la menos divertida es que los widgets están bastante “capados”, así que no esperes un panel a medida como si fuera una dashboard de ciencia ficción.
En Windows 11, todo lo relacionado con la pantalla de bloqueo se concentra en un único apartado de configuración, y desde ahí podrás elegir entre una imagen fija, un pase de diapositivas o el carrusel de imágenes de Microsoft. También podrás activar o desactivar el bloque de información tipo “tiempo y más”, además de decidir si quieres ver sugerencias y datos curiosos en la propia pantalla de bloqueo.
Cómo cambiar el fondo de la pantalla de bloqueo
La ruta para tocar esta personalización es siempre la misma: Configuración > Personalización > Pantalla de bloqueo. Puedes abrir Configuración de varias formas, así que usa la que te resulte más natural: desde el icono de Windows en la barra de tareas y entrando en Configuración, buscando “Configuración” en el buscador, o con el atajo de teclado Ctrl + I. Una vez dentro, entra en Personalización (identificada con un icono de brocha) y después en Pantalla de bloqueo.
Ahí verás un desplegable para personalizar la pantalla de bloqueo. Por defecto suele estar activado Windows Spotlight, que muestra imágenes aleatorias proporcionadas por Microsoft y que van cambiando cada cierto tiempo. Es una opción cómoda si te gusta que el fondo se renueve solo, y además suele ir acompañada de notificaciones y sugerencias en la propia pantalla, algo que puede resultar útil… o un poco “intrusivo” si prefieres una estética limpia.

Si buscas control total, tienes dos alternativas principales. La primera es Imagen: te deja elegir una foto concreta como fondo, ya sea una de las que propone el sistema o una tuya usando Explorar fotos. La segunda es Presentación, pensada para usar carpetas completas (por defecto, la de Imágenes) y que Windows vaya rotando las fotos como un pase de diapositivas. En Presentación puedes añadir carpetas con la opción de explorar, o quitar las que no quieras, y además aparecen ajustes avanzados específicos de la presentación debajo de las opciones principales.
En ambos casos, si te apetece mantener ese toque “informativo” del sistema, verás una casilla del estilo “Obtener datos curiosos, consejos, trucos y más en la pantalla de bloqueo”. Si la dejas activada, la pantalla de bloqueo no será solo una imagen bonita; si la desactivas, tendrás una experiencia más minimalista, que a veces es justo lo que pide un escritorio bien cuidado. Si además estás ajustando el look general del sistema, también puedes cambiar el color de la barra de tareas en Windows 11 para que todo quede más uniforme.
Por último, hay un ajuste que conviene revisar porque cambia bastante el aspecto del inicio de sesión: mostrar la imagen de fondo de la pantalla de bloqueo en la pantalla de inicio de sesión. Si lo desactivas, la pantalla donde introduces la contraseña o el PIN puede quedarse sin ese fondo, más sobria y “en blanco”. ¿Prefieres continuidad visual o un inicio de sesión más neutro? Aquí lo decides.
Widgets en la pantalla de bloqueo: lo que hay y lo que no
Además del fondo, Windows 11 permite mostrar un bloque de información en la pantalla de bloqueo. En el mismo apartado (Configuración > Personalización > Pantalla de bloqueo) encontrarás un desplegable llamado estado de la pantalla de bloqueo. Por defecto suele aparecer seleccionado Tiempo y más (en inglés se conoce como “Weather and more”), que es ese conjunto de datos rápidos que intenta darte contexto sin que tengas que desbloquear el equipo.
La clave está en que aquí no hay un selector fino de widgets. En la práctica, tienes dos opciones: Tiempo y más o Ninguno. Con Tiempo y más, Windows muestra información como el tiempo local, además de elementos como bolsa, tráfico cercano y resultados deportivos recientes. Con Ninguno, la pantalla de bloqueo queda sin ese bloque informativo.
Puede que también veas una opción llamada Dev Home. En pruebas, activarla no tuvo efecto aparente, así que no conviene contar con ella como un widget funcional a día de hoy. Y por si te lo estás preguntando (porque es lo lógico): no, no se puede elegir qué widgets aparecen cuando activas Tiempo y más. La personalización se queda en encenderlo o apagarlo, y cualquier ajuste de idioma, región y unidades de temperatura se gestiona desde la app de Widgets, no desde la pantalla de bloqueo. Sí, es una de esas decisiones de diseño que parecen hechas para que no toques nada… como si Windows tuviera miedo a que lo dejes demasiado a tu gusto.

Si no te deja cambiar la pantalla de bloqueo, revisa esto
Hay un caso en el que Windows 11 puede impedirte cambiar la pantalla de bloqueo: cuando el equipo está gestionado por una organización, típico en ordenadores de trabajo o de un centro educativo. En ese escenario, ciertas políticas bloquean la personalización y la opción puede aparecer limitada.
Existe una forma de intentar recuperarla mediante el Editor del Registro, pero aquí conviene ir con cuidado: tocar el registro sin seguridad puede provocar fallos serios en el sistema. Si aun así sabes lo que haces, el proceso que se describe pasa por abrir regedit como administrador, navegar por HKEY_LOCAL_MACHINE > SOFTWARE > Policies > Microsoft > Windows, entrar en Personalization y localizar la clave NoLockScreen para ajustar su valor a 0. Después, se indica reiniciar el proceso Windows Explorer desde el Administrador de tareas para que el cambio se aplique, y volver a la página de personalización para comprobar si ya permite modificar la pantalla de bloqueo.
Si este párrafo te ha hecho levantar una ceja, es normal: en un entorno corporativo, alterar políticas puede chocar con normas internas, así que lo más sensato es confirmar primero si el bloqueo viene impuesto por tu organización. Aun así, cuando se trata de tu PC personal, saber dónde está el límite entre “opción escondida” y “política del sistema” ayuda a entender por qué algo tan básico como cambiar un fondo puede volverse de repente imposible. Si necesitas entrar en modo arranque selectivo para descartar conflictos o servicios que estén causando comportamientos raros, aquí tienes una guía de MSConfig en Windows 10 y 11.

