¿Te han “secuestrado” la cuenta de Facebook y no consigues entrar? Tranquilidad: la plataforma tiene un proceso de recuperación pensado justo para estas situaciones, tanto desde la app móvil como desde el navegador en tu ordenador, y funciona con un código temporal de seis dígitos que llega por SMS o por email, además de ofrecerte cerrar todas las sesiones abiertas para expulsar al intruso de inmediato. En esta guía condensamos el procedimiento oficial y te contamos cómo completar cada paso sin perderte, con algunos recordatorios clave para que todo fluya sin dramas. ¿Listo para recuperar el control y blindar tu perfil como si activaras un 2FA en tu servicio favorito?
Primeros pasos: identifica tu cuenta y elige cómo verificarte
Lo primero es lanzar el proceso de restablecimiento de contraseña desde la pantalla de inicio de sesión. En el móvil, abre la app de Facebook y toca la opción de ayuda para luego acceder a “¿Has olvidado la contraseña?”, mientras que en ordenador solo tienes que entrar en facebook.com y pulsar el enlace “¿Has olvidado la contraseña?” situado bajo el campo de password. En ambos casos, el sistema te pedirá que introduzcas el correo electrónico o el número de teléfono que usas para iniciar sesión, de modo que localice tu perfil; si nunca añadiste un teléfono, utiliza el email, y si tienes ambos, cualquiera servirá.
Detectada tu cuenta, toca escoger el método de recuperación: recibir un código por email o por SMS, y en ordenador también podrás verificarte iniciando sesión con tu cuenta de Google como alternativa que evita el paso del código. Cuando pidas el envío, abre tu bandeja de entrada o tus mensajes y localiza el mensaje de Facebook con el código de seis dígitos; introdúcelo en el campo correspondiente y confirma de inmediato, ya que caduca a los pocos minutos, y si no llega o ha pasado demasiado tiempo, usa la opción de reenviar para generar uno nuevo como harías con cualquier OTP en una plataforma cloud.
Paso a paso: móvil y ordenador para restablecer la contraseña
En el móvil, tras introducir el código, el asistente te llevará a la pantalla de cambio de contraseña; establece una clave nueva y, cuando Facebook te pregunte si deseas cerrar sesión en otros dispositivos, acepta para que se cierre tu cuenta en cualquier móvil, tablet u ordenador en el que estuviera abierta, expulsando también al atacante. Desde ese momento, iniciarás sesión con la contraseña recién creada y podrás continuar con normalidad.
En el ordenador, el flujo es muy similar: tras pulsar “¿Has olvidado la contraseña?”, introduce tu email o teléfono y confirma; elige si quieres recibir el código por correo o por SMS, o bien verifica tu identidad con tu cuenta de Google, lo que en la práctica actúa como un inicio de sesión federado y te permite saltarte el código. Si escoges código, introdúcelo y continúa; el sistema te pedirá que escribas la nueva contraseña y, al guardarla, te ofrecerá cerrar todas las sesiones activas para que el acceso quede solo en el equipo que estás usando. Este cierre global funciona como cuando revocas sesiones en otros servicios: limpia tokens antiguos y reduce al mínimo el riesgo de que el intruso siga dentro.
Si no puedes entrar o han cambiado tus datos: usa la herramienta de cuenta comprometida
¿Y si el atacante cambió tu correo, tu teléfono o incluso tu nombre? En ese caso, utiliza la herramienta de cuentas comprometidas de Facebook, que te guía por un flujo de recuperación específico. Comienza identificando tu cuenta con el email o teléfono que recuerdes, introduce la última contraseña válida que tengas en mente y selecciona el motivo que describe tu situación (por ejemplo, si has visto publicaciones o eventos que no creaste o si alguien accedió sin permiso). A partir de ahí, Facebook evaluará la actividad reciente y te permitirá fijar una nueva contraseña, conservar tu nombre actual o restaurarlo si procede, y revisar cambios para revertir o borrar ajustes y publicaciones que no reconozcas.
Si el atacante eliminó tus métodos de recuperación, aporta cualquier contacto previo (emails o números que usaste antes) cuando abras el caso, ya que eso ayuda a verificar tu identidad. Ten presente que, aunque Facebook toma muy en serio estos incidentes, no siempre puede garantizar la recuperación inmediata, por lo que conviene ser paciente y dar seguimiento educado si pasan los días; si te sientes ignorado, insiste de forma firme pero amable. Importante: evita recurrir a terceros “milagrosos” que prometen arreglar tu cuenta; además de ser una mala idea, puede complicar el problema. Por último, cuando recuperes el acceso, activa la autenticación en dos pasos para añadir un código adicional en cada inicio de sesión y considera cambiar la contraseña con frecuencia, ya que, de hecho, esa capa extra es lo que marca la diferencia frente a ataques oportunistas que dependen de capturar credenciales o forzar contraseñas débiles.